Sarita Lasauria

Siempre en verano/2

siempreenverano2Si el verano tiene algo es humo: mucha fiesta y pocas nueces. Al caso, con crisis o sin ella, la agenda se llena de eventos y servidora no puede con la agenda social. Y mucho más en estos veranos post elecciones donde si cambian los gobiernos locales siempre está el morbo, al menos para mi periodismo de investigación, de conocer de cerca las caras nuevas del poder municipal. Ya no les digo si entre nuestro círculo más íntimo encontramos a un fenómeno paranormal como el de Custodia de la Luz, tal que me sucede este verano.
Que ha creado sensación, es indiscutible. Y hasta mi encargada de intendencia del hogar, la sin par Lamparines, se ha quedado consternada ante el fenómeno. Al caso, ayer mismo me preguntaba con esa franqueza de pueblo llano que la caracteriza que si la tal Custodia era de verdad o un invento mío. Obvio que le reproche su incredulidad y que encima me tomara por una criatura de condición novelera. No obstante, le aseguré con pruebas fehacientes que Custodia es tan verdad como que hay noche y día enseñándole un reportaje fotográfico donde se ve al oráculo en su actividad cotidiana de ama de casa.
-¡Qué horrorosa! – exclamó-. No sé yo si esta mejor con los ojos vueltos que con los rulos puestos. La verdad que de pelo anda escasa, pero que maña se da la tipa para conseguir con dos hebras ese volumen. ¿Qué laca usa doña Sauri?
Desconozco que marca será la milagrera capilar, pero que verdad hay en el razonamiento de mi intendenta; pues que custodia saca partido de esa economía de pelo es absolutamente cierto.
No obstante, Lamparines , fiel lectora de lo que escribo por si acaso la nombro, también me pregunta sobre la conspiración que urde mi tía Mariquecas sobre la nueva alcaldesa. No es el momento de hablar de ello, le contesto, pues la tengo por aquellas que en el juego del parchís se come una y cuenta cuarenta. Y no es cosa que convierta en foro de internet el patio de su casa o la cola del mercadona a cuenta de una ocurrencia vengativa de mi longeva parienta. Así es que le digo que espere a que se publique, ya que no quiero que se interprete mal lo que es fruslería del continuado pasón de anís de mi tía.
-¿Me quiere decir que su tía es borracha?
-Le quiero decir que tiene la tensión baja, y el anís, al parecer, sube también el azúcar a quien son de perfil bajo en glucosa como le sucede a ella.
-Lo mismo le pasaba a mi exmarido, pero él lo que tenía era la graduación de alcohol en las venas tan por los suelos que para estabilizarla necesitaba beber al levantarse la taberna de la esquina. No le digo más, que cuando se hizo de alcohólicos anónimos el de la taberna tuvo que hacer suspensión de pagos.
La conmino a que se calle, pues la sé que de una intimidad hace día festivo en laboral y mano sobre mano con la lengua suelta se pasan las horas que luego me cobra dobles porque dice que es inspiración para mis columnas.
-Usted doña Sauri me explota-, me dice en insolente-. Pues que se yo que todas esas cosas que escribe son las que le cuento, pero arregladas y puesta en intelectual. Así, escribió usted un día que, a la señora que voy los jueves, esa que es tan “agarrá” que a una sardina le saca dos litros de caldo de pescado, era amiga suya y que era tan minimalista en su gastronomía casera que pasaba por ser la inventora de la sopa transparente de sardina de Santurce con escamas caramelizadas. Que ya es echar invención al aguachirle ese. Y de aquella otra que está loca de atar, la de los lunes, escribió usted que era tan sensible que, cuando adoptó a los dos cafres de niños que tiene, a uno lo escogió blanco y al otro negro por poder seguir los colores decorativos de la casa. Y usted no contó la verdad, ya que ni adopción ni leches, pues que un niño lo tuvo con su marido el inglés y el otro con un Kuntakinte del Senegal que es un sitio que está un poco más allá de Melilla y que era vendedor ambulante de bolsos. Luego al marido le dijo que es que ella era descendiente de la Mamy de señorita Escarlata, y que sucedía que en futuras generaciones solía salir un gen negrito en la familia. Esa, casi que tiene más invención que usted. Así que ya me dirá si esta que le habla no es inspiración. Pues que desde que se les han arruinado sus amigas las vetustas de Marbella, a cuenta de haber perdido los monises en eso de los bonos basura, la crisis y el chaperío que gastaban, usted está en sequía creativa al no tener que contar el glamour añejo y algo pilingui de las mismas.
Ante tanta sandez y disparate, opto por encerrarme en mi despacho y revisar mis e-mails en el que encuentro un motón de fotos de rubias amigas que reivindican el albino como opción. También me llega la cuarteta de Custodia de la Luz, donde para mi espanto veo en un primer plano y comiéndose un pastelillo de apariencia diabólica a mi tía Mariquecas, mientras que el concejal de limpieza, Ruiz Joya, vestido de Merlín parece hacer un conjuro purificador donde del fuego sale la propia Custodia. Inquietante ¿No?

Cuarteta de Custodia de la Luz:
Acechará un tigre de Bengala
En el paseo donde la rubia cazadora.
Entonces uno de los siete
Deberá purificar la sinhueso desatada.

Interpretación de Bichuchico de la Luz, su hermano.
juanjosanteria

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