Sarita Lasauria

Para buscar novio, ni San Antonio ni leches…

Qué pensaría nuestra santa Cabiria del despropósito del japonés

Qué pensaría nuestra santa Cabiria del despropósito del japonés

No lo digo yo, que en mi folclorismo autóctono siempre he creído en la vela a San Antonio bendito en cuanto a polvo se refiere; lo dice un japonés llamado Satoshi Kanazawa que al parecer quiere acabar con las prácticas tradicionales de la busca de perrito que te ladre y que sin encomendarse al propio santo de los imposibles (pienso que en apariencia solamente) postula científicamente que para buscar pareja estable antes debes hacer una selección de cien candidatos, desechar a los 37 primeros y empezar a pensar que a partir del 38 puedes encontrar el adecuado.

Debo especificar que el psicólogo parte de la base que la aplicación de tan singular teorema lo basa en la ciudad de New Yok y surgió ante la desesperación de una amiga íntima que no encontraba pareja. En este punto me surgen dos incógnitas. La primera es relativa al tipo de la amiga en cuestión que ha inspirado al sesudo japonés, que debe ser de pan y moja y con posibles de tiempo y dinero a lo Lomana, porqué ya me dirán quién es el cuerpo serrano que hace un casting para cazar novio y tiene que esperar al número 38 para empezar a decidirse por mucho en New York que se viva. A servidora, y a cualquiera claro está, le pasa eso y nos vemos condenadas por los siglos de los siglos al celibato más absoluto o cuando menos a ser tomada por la cursi aquella de la chica de la estación o a tantas guapas de pueblo que por elegir y no decidirse se quedaron de costureras penitenciales.

La segunda incógnita se refiere a lo que temo sea impostura del doctor Kanazawa, pues tanta matemática puesta al servicio de la cuestión sentimental se me antoja que todo ello esconde una conjura de extraños poderes, ya que considero que lo que en realidad el japonés de marras dice es que el laicismo es tan inútil como la rogativa al santo y que lo único que debemos evitar es el deseo de la carne mortificando el cuerpo; pues mortificación es tan arduo trabajo como el que propone para buscar un amor.

Aquí, y me van a perdonar la suspicacia, veo la mano del Opus Dei y un buen tema para una novela de Dan Brown. Y mi explicación es de libro. Imaginen que usted está desesperada y el primer candidato cumple con sus expectativas y se parece al Clooney. Imaginen que por esas suerte de la vida el segundo esta entre Brad Pitt, Leonardo di Caprio y, para quien les va lo maduro, Colin Firth. Imaginen que el tercero es Marlon Brando cuando hizo de Zapata. Imaginen que el cuarto es Ricky Martín, bueno este para el sector gay. Imaginen que el quinto es una camionera de L.A para las lesbis. Imaginen que el sexto es cualquier opción para quienes sean asalta cunas o asalta tumbas. Imaginen todo estos pastelitos esperando hasta el 38… y éste termina pareciéndose a Rajoy o Zapatero. Les juro que acabamos todos en un convento de clausura cuando menos o en un psiquiátrico absolutamente bipolares. Por qué quien coño me asegura, y me estoy volviendo loca cuando lo escribo y pienso en ambos personajes, qué el tan ansiado candidato número 38 de mis entrañas de España y sus penas y alegrías, que dijera Alberti, no se parezca a uno de esos dos. Fríamente es enloquecedor. Tras 37 bombones que te digan, y aun peor, que el 38 es el ministro Blanco, el presidente de los trajes valenciano, la vicepresidenta o la propia Rita Barberá, es como cuando en el Undostres… a una prima mía que concursó le habría tocado cenar una noche con Carlos Larrañaga, ella todo hay que decirlo siempre ha sido asalta tumbas y de hecho fue al programa porque la ponía Kiko Legard, y se empecinó en pensar que la cena estaba en una momia de Egipto donde en realidad lo que había era un viaje a Disneylandia. Imaginen el berrinche que se llevó.

Colin Firth

Colin Firth

Por tanto, queridas amigas, desechen teorías extrañas, y si están solas y necesitadas acudan siempre a lo tradicional; las más pizpiretas a su chapero más cercano, las otras de toda la vida al san Antonio milagrero de su parroquia y dejemos para las damas neoyorquinas esas japonerías, puesto que en Oriente tienen otra percepción coñeril de sus ardores. Aparte, ya digo, sin beberlo ni comerlo nos podemos encontrar en una extraña trama vaticana donde resultemos se hijas del mismísimo San Antonio y en ello nos quiera convertir otro oculto priorato en madre putativa de todas las deprimidas y desesperadas que en la busca del amor han sido. Una señora Francis del santoral. Qué depresión.

Me pregunto qué haría la doña Aurora de esta copla con el método del japones:

Espero, amig@s, sus comentarios y opiniones al respecto.

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6 Comentarios a “Para buscar novio, ni San Antonio ni leches…”

  1. Gravatar doñaaurora Dice:

    25 abril, 2010 a las 9:29

    La doña Aurora de la copla era un tanto friki. Pero lo mejor e cuando al final dice que los chiquillos le tiraban papelillos y el arroz a puñaos. Pobrecita.
    Creo que yo no esperaría al 38, y desde luego para nada con esos dos. Me conformo con el primero.
    Besos Sarita y nada de que una extraña secta nos adjudique cualquier gemealogía de santoral. Nosotras a nuestro aire.

  2. Gravatar Perfidia Albión Dice:

    25 abril, 2010 a las 14:45

    Supongo que el japonés se referirá a descartar 37 después de haberlos visto a todos, si no es así… pues estamos delante de una paparrucha descomunal tamaño NY.
    A mí, que siempre fui atea, San Antonio me maldijo con 3 matrimonios por lo legal, otros tantos por lo criminal (no doy el número porque parecería esto el casting de la amiga del japonés y porque soy humilde) y uno por lo militar.

    De todo esto he sacado en claro que voy a poner una taberna de sushi frente a la parroquia de mi barrio. Os hace un sashimi o un maki-sushi?

  3. Gravatar Chelo Dice:

    25 abril, 2010 a las 18:39

    Me gustaría que me explicara que es eso de un matrimonio por lo militar. Me he quedado perpleja. Conocía los religiosos y los civiles… ¿pero por lo militar?
    Lo que el japonés quiere decir es que es mejor conocer primero y luego decidir. A lo mejor Brad Pitt nos puede dar un vuelco al principio y luego no ser nuestro tipo. Yo despues de dos novios me casé con un tercero que creo que es el definitivo, y a lo mejor con el primero, que me gustaba a rabiar, no me habría ido tan bien. Claro está que descartar a 37 me parece demasiado.

  4. Gravatar coplete Dice:

    27 abril, 2010 a las 10:41

    Imaginate si la deja el novio y monta un drama tal, que podría ser para buscar un novio entre cien. La verdad es que las historias de la copla son un verdadero nido de frikis. Viva la copla

  5. Gravatar Leda Numa Dice:

    27 abril, 2010 a las 12:38

    ¿Cien candidatos? ¿Empezar a decidir a partir del treinta y ocho? Qué pereza, ¿no? Si te lo ponen así, es para pensarse lo de vestir santos. No suena muy emocionante, pero al menos no es agotador.

    Y encima, como dice Coplete, ¿y si luego va y te deja plantada después de tanto trabajo?

    En fin, que para ese viaje, mejor nos quedamos con San Antonio.

  6. Gravatar Pibón10de10 Dice:

    27 abril, 2010 a las 17:17

    Creo que no me involucraría con nadie que tenga que escoger entre cien candidatos. Al menos si me gusta alguien lo intento y esa teoría debe referirse a esa gente que va buscando un amor eterno. ¿Existe eso? Estoy de acuerdo con Leda.

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