La boda de Chelsilla Clinton me hace reflexionar sobre lo huidizo que es el tiempo
01
Dic
2009
Apenas ayer, que Chelsilla correteaba tras la cabra Cabriola por el cortijo de mi tía Mariquecas, y fíjense que ya anuncia el fandango de su boda. Ustedes dirán que eso de que Chelsea Clinton estuviese alguna vez en Almuñécar es producto de un pasón de psicotrópicos que me he metido esta madrugada. Bueno, la verdad [...]