Moleskine

De repente un verano

DE REPENTE UN VERANO
mirandoelmar …descubrimos que el tiempo es inexorable compañía que nos va dejando en la cuneta. Así, y todo, seguimos con la ilusión de poder participar en esa feria vanidosa que consiste en tomar güisquis a la luz de la luna, pasear bronceada nuestra piel desecada, por mucho Biotherm que nos pongamos, y pensarnos adolescentes furiosos reflejados en las pupilas jóvenes de quienes siguen esperando su contrato basura. Creemos tener de nuestra parte eso que en la madurez se llama sabiduría y que denota su fragilidad y falta de caletre precisamente en querer emularnos a aquellos en este paisaje que ofrecemos a la mirada que nos mira.
Ningún Giorgio Armani, ningún Calvin Klein ni tan siquiera un amorío juvenil, para nuestro entrevero, nos devolverá aquella musculatura corporal y mental que nos tenía por jóvenes. Tampoco la vuelta retro de los super grupos musicales de entonces, con quienes experimentamos inicíaticos vuelos sicotrópicos, nos traerá con sus solos de guitarra o batería aquellas noches locas cuando a la piel contraria que nos deseaba oponíamos la propia no menos deseable, y llegaba el amanecer confundiendo ingenuamente el amor con lo que era deseo, pero satisfechos al menos.
Somos para estos veranos y sus nuevos actores, para este guirigay del techno y chill-out y el creativismo musical del DJ, para el Karaoke callejero de estos veranos vocingleros, arqueología ecléctica que es como la posmodernidad propone aquellas patéticas y risibles figuras goyescas de las viejas con afeites. Nadie tan asombrado de su declive es capaz de aquel gesto Garbo de retirarse en una interesante recién iniciada cuarentena por no ver su deterioro en la pantalla; tampoco llegar a los estremos de la Sissi austriaca embaulándose tras espesos velos para que nadie presenciase el primer esbozo de la decrepitud en su piel blanquísima. Ahora, y eso pasar la moda de ese horror tomado como ingenio publicitario convertido en divisa generacional de la arruga es bella, se maquilla como juventud la capacidad de mostrarnos estridentes en el comportamiento, los usos y la decoración corporal; las señoras quieren ser pop a toda costa, trendys absolutas en la coloración del cabello, fashion a todo trapo en esa combinación de colores que se opone al arraigado negro de pasadas temporadas. Vuelve la barbie en oposición al grunger de los 90; pero una estética muy pensada para quienes tiene todo el tiempo por delante y, aún, pueden en la pasarela de Milán o de su barrio hacer el paseillo altivo sin siliconas que declarar en la balanza del peso.
Obviamente esto no es óbice para que nos dispongamos a abrir las puertas del cementerio de elefantes, y encerrarnos en la cripta por ver como va el tiempo momificándonos. Pero cuidemos el paso y esperemos este verano, para quienes las rebeldías son ya asunto más crudo, con la esperanza de observar nuevos matices en las cosas que ya conocíamos y que no obstante son diversas como diferente son nuestra edades y sus miradas.
De repente un verano descubrimos que aquellos locales donde fuimos cuerpos bailones y jóvenes se habían desvanecido. Ya no somos aquel en el espejo desnudo, cotidiano y sincero donde me afeito.

Be Sociable, Share!
Volver a la página principal

Deje un Comentario

Escriba a continuación su comentario: